La propuesta se orienta a discutir algunas ideas respecto de la compleja relación del diseño con el mundo contemporáneo. La actividad proyectual, y  específicamente su metodología, es un modo de un  modo de actuar y de  operar, de  intervenir y pensar el mundo nuestro, el mundo social , los mudos del sur, y la significación de los objetos que ponemos, fabricamos  e imaginamos. Poner un objeto en el mundo, mundos culturales, mundos humanos, mundo social desde esta perspectiva requiere  una  ontología, definida como una teoría general de las cosas. Nuestro punto de vista se sostiene sobre la idea de que el diseño es una operación cultural, el poner  un objeto en un mundo, poblar de útiles ese nuestro mundo, requiere y  suscita una reflexión teórica y critica.   Se trata del trabajo de teorizar sobre el diseño:

Nuestra   reflexión, nuestro interés en una teoría del diseño, se sitúa espacio temporalmente, una reflexión sobre el sentido del diseño en el sur del sur, en el espacio de la cultura latinoamericana.

Se trata de pensar  las implicancias culturales, políticas y sociales de la actividad proyectual, en el actual proceso de globalización, desde una perspectiva local, inmersos en el contradictorio proceso de industrialización/desindustrialización que determina el pensar el diseño como campo disciplinar.

 

La propuesta de la cátedra se organiza alrededor de las siguientes consideraciones:

 

Ø  Pensamos la filosofía como una actividad existencial, una reflexión inteligente sobre las prácticas humanas, y especialmente, sobre los límites y alcances del diseño como actividad constructora de la  compleja trama del entorno humano, con sus artefactos, sus poéticas y su  historicidad. 

Ø  La problemática de intervenir produciendo/reproduciendo, creando/recreando  ese “mundo” o esos “mundos” tanto desde el punto de vista ético, estético como  político, es una de las temáticas  más interesantes para  nuestra  reflexión filosófica.

Ø   Pensada de esta manera  la actividad filosófica puede ser una herramienta  importante en el desarrollo de algunas competencias básicas de un profesional  consciente de su papel en la sociedad  contemporánea

 

Ø  La filosofía, en segundo lugar, puede ser considerada  como una  reflexión teórica sobre el proceso de creación y recreación de nuestra cultura latinoamericana contemporánea, desde esta perspectiva,  puede facilitar la adquisición y posibilitar el desarrollo de argumentos  más estrictos y mejor fundamentados  sobre el valor y sentido, tanto de la actividad proyectual, como de los productos y objetos del diseño.

 

Ø  La filosofía puede colaborar en la producción de  herramientas conceptuales y categoriales para la formación de  un discurso teórico sobre y acerca del diseño. Es decir insumos para una necesaria teoría del diseño.